Es una de las paramitas o perfecciones
contempladas en la doctrina budista que se debe cumplir para purificar el karma y vivir una vida sin
obstrucciones en el camino al bodhisattva iluminación.
Es una de las paramitas con las que más
me identifico. Es como el arte de no dejarte perturbar o sobre-excitarte por
ningún acontecimiento que te ocurra.
Pero la sabiduría que encierra este
paramita es la convicción de que hay que saber aceptar la vida tal cual es
debido a que rebelarse ante las situaciones solo trae calamidad. Esto es saber
aceptar tu situación económica, tus relaciones, tus amistades, tus condiciones
de vida, tu identidad de género, tu preferencia sexual, tu situación emocional,
tus limitaciones, tus enfermedades, etc. Hay que saber aceptar para poder desde
la aceptación cambiar tu realidad. Si por ejemplo, no aceptas que tienes un
defecto de carácter o personalidad no podrás cambiarlo hasta que te convenzas
de que lo tienes y este proceso puede ser largo y amargo o doloroso.
Pero saber aceptar no siempre es tan
fácil. Requiere otras cualidades del ser como por ejemplo la paciencia y la
firme relación con Dios o con tu religión.
Hay también quien pueda confundir la
ecuanimidad con indiferencia y esto no es así porque en la indiferencia no hay
aceptación.
esta excelente tu blog, puedes profundizar que es ecuanimidad?
ResponderEliminarsoy yo rogelio, puedes profundizar...
ResponderEliminarProfudizare en futuras publicaciones!
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