Proposito

Destino este blog a abordar temas de inteligencia emocional como lo pueden ser la ira, el rencor, la preocupación, el miedo, la ansiedad, la depresión, la soberbia, etc. Yo fui estudiante de varias escuelas de conocimiento espiritual, pero a pesar de que aprendí valiosas lecciones me di cuenta que no son tan necesarias. Ahora me dedico exclusivamente a la inteligencia emocional porque me percate que gestionando bien las emociones podemos lograr más altos niveles de felicidad tanto material como espiritual. Espero que encuentren este blog algo de ayuda que puedan necesitar en sus vidas. Desliza hacia abajo al final de la barra derecha para encontrar el enlace a mi libro. Gracias por leer. Mi correo electrónico es: latidoprofundo.ven@gmail.com

Amor propio vs Autoestima

 


Aquí pretendo establecer lo que considero son las diferencias entre el amor propio y la autoestima. Empecemos por la autoestima. Esta se puede definir como la propia valoración positiva o negativa que podamos tener. La autoestima puede depender de muchos factores como lo pueden ser las relaciones con nuestros padres, las relaciones con nuestros maestros, las relaciones con nuestras amistades, el desempeño que podamos tener como hijos, como estudiantes o como trabajadores, etc. Es bien sabido que afirmaciones negativas que nuestros padres puedan hacer en determinado momento sobre nosotros puede mellar severamente nuestra autoestima. Cosas como “tu no sirves para esto”, “tu eres una carga para mí”, etc. o ver a nuestros padres discutiendo y teniendo episodios de violencia verbal o física pueden marcarnos de por vida y convertirnos en individuos inseguros y temerosos a la vida. Episodios de bullying o humillación también pueden socavar la autoestima. A su vez nuestro desempeño como estudiantes o trabajadores pueden afectar nuestra propia valoración ya que nos podemos sentir incapaces de realizar tareas que otros si pueden.

El amor propio por su lado es la capacidad del ser de amarse a sí mismo. El amor propio puede por su lado desarrollarse luego de un largo y oscuro periodo de privación del amor. Un largo periodo en el que podemos vivir una gran cantidad de experiencias en las que la persona está en búsqueda del amor. Esta privación del amor que padece el individuo puede estar asociada a un patrón recurrente de autocastigo por errores del pasado, situación en cual la persona se desprecia y se siente no merecedora del amor de los demás. En este caso yo recomiendo concientizar que vinimos a este mundo a cometer errores para aprender de ellos. Este es un mundo dual donde vinimos aprender tanto del bien como de lo que calificamos como el mal. Por eso no debemos castigarnos tan severamente por el daño que hayamos podido causar en la búsqueda del perdón. Solo debemos asumir la responsabilidad por nuestros actos.

Esta búsqueda del amor nos puede llevar a una variedad de adicciones como lo pueden ser la adicción a la comida. El que es adicto a la comida buscara consuelo en el abuso de la ingesta de comida y entonces podremos ver los penosos casos de obesidad. Otra adicción a la que se puede recurrir es la adicción a internet, a las redes sociales y los teléfonos celulares. Esta adicción nos puede llevar a buscar el amor en las relaciones a través de internet. Está visto que ninguna relación virtual puede efectivamente sustituir al contacto humano verdadero. Es por esto que las relaciones virtuales suelen convertirse en un vicio que nunca se sacia.

Podemos también buscar el amor, consuelo y refugio en nuestras amistades. En este caso podemos citar las leyes vibración y afinidad estudiadas en la escuela Metafísica, la cuales expresan que todo lo que es igual o afín y de igual vibración tiende a asociarse. Por tanto por mucho que busques el amor en tus amistades puede que no lo halles puesto que según esta ley te estarás relacionando con personas que como tu están en su propia búsqueda del amor. En este caso puede que halles un alivio momentáneo.

Una persona en esta situación puede recaer mostrando actitudes como: culpabilizar o otros de tu suerte, guardar rencor y verse a sí mismo siempre como una víctima de otras personas y eventos, lastimar y maltratar ya sea física o verbalmente a tus familiares o a otras personas de su entorno, mostrarse irritado por cualquier inconveniente cotidiano y trivial, sentir lástima de sí mismo, sentir que le es imposible lograr sus metas personales, sumirse en el alcoholismo u otros vicios,  sentirse amargado y frustrado, tener pensamientos suicidas o intentaras suicidarte con el fin de atraer atención sobre si, en fin se sentirá que sol brilla para todos excepto para él. Esto es lo que llamamos fondo emocional desde donde las personas empezaran a buscar su propia recuperación.

En la última fase de esta búsqueda por el amor el individuo tiende a realizar que ha buscado largamente el amor por diversas maneras y vías y no lo ha encontrado. Es entonces cuando cesa su obstinación en buscar el amor fuera de sí mismo y entra en la disposición de poder contemplar su propio amor y luces interiores que había desdeñado apreciar debido a que nadie fue capaz de hacerlo, es decir, que la persona no se amaba porque nadie más lo amaba, pero se dará cuenta que debe buscar el amor dentro de sí mismo. Al hacerlo esto le traerá un sensación de gozo y regocijo interiores que difícilmente alguien podrá mellar. Esta es la gran diferencia entre la autoestima y el amor propio.

Por tanto una persona podría tener una buena autoestima en un momento determinado pero no tener el suficiente amor propio. Pero aquel que tiene amor propio tendrá siempre una gran autoestima porque sabe quién es el realmente y no dependerá de las valoraciones de otros para amarse a sí mismo. Este amor propio no dependerá ni de la belleza física, ni de las relaciones, ni del desempeño, etc.
 
Este amor propio junto con una cuota de voluntad le dará a al individuo lo suficiente como para iniciar un trabajo de autoconocimiento que le fortalecerá en otras áreas de su personalidad y su actitud.

El llorar y el perdón

 

Tal vez te cueste trabajo abordar a la persona que te ofendió o te hirió por los sentimientos tristes que acarreas en tu interior respecto a lo sucedido y prefieras mostrarte  estoico e invulnerable. Sientes que tal vez si abordas a esa persona esos sentimientos te harán llorar y prefieres no hacerlo por un gran temor a mostrarte vulnerable y afectado. Esto debido a tus sentimientos de falso orgullo. Tal vez sientes que te hace inferior el hecho de mostrar tu vulnerabilidad. Sientes un profundo temor al hecho de llorar ante los demás. Esto es debido al orgullo que no te permite doblegarte ante la otra persona porque ves el encarar la situación como un acto de humillación y no como un acto de reconciliación. Ves el llorar como un acto de debilidad y prefieras guardar rencor y acarrear esas heridas que te convertirán en una persona resentida y vengativa ante futuras ofensas o agravios. Seguirás así guardando grandes heridas en tu corazón. Si mantienes ese patrón de pensamiento-emoción te veras siempre, en el futuro, como una víctima de las circunstancias o personas y te convertirás en una persona vengativa y rencorosa.
 
Llegaras a un punto de saturación en el cual no podrás mas ocultar tu tristeza. Ya no te importara mas mostrarte estoico. Te dará igual ser estoico o no serlo y sentirás la necesidad imperativa de sanar tus varias heridas y esto te obligara a llorar ante esas personas que te ofendieron y así le mostraras tu nivel de afectación. Revelaras todo el dolor que te ocasionaron a través del llanto. Esto hará surgir sentimientos de compasión hacia ti y podrás sanar tu herida interior. El llanto traerá luz a la oscuridad y las personas que te hirieron verán la medida del daño que te causaron y tomaran verdadera conciencia sobre sus acciones pasadas. Podrás también a su vez ver nacer sentimientos de compasión de ti hacia esas personas, si es que tu también le causaste daño y podrás curar sus heridas igualmente. Esto traerá la reconciliación. Te hará sentir aliviado en gran medida. El llanto te permitirá liberarte de todo tu infierno interior de ira, dolor y sufrimiento. Esto te permitirá poder encarar las situaciones que se te presenten en el futuro con más capacidad. Ya no tendrás que recaer en fondos emocionales para poder perdonar. Tendrás la disposición a encarar al que te ofenda de una manera más sencilla a través de reclamar al que te agreda o te ofenda el porqué de su actitud para contigo.

Las falencias de la Metafísica

 


Yo fui estudiante de Metafísica por alrededor de 5 años y he adquirido, a lo largo del tiempo, varias discrepancias con sus métodos, practicas y enseñanzas esto debido en parte a mi relación con otras escuelas de sabiduría como por ejemplo el Gnosticismo. Estas discrepancias son casualmente con dos de los pilares principales de esta doctrina como lo son el decreto y la visualización.

Mi primera discrepancia es con el uso del decreto. Se dice en la Metafísica que el uso del decreto “Yo soy …” acompañado con lo que se desea lograr pone en funcionamiento todas las fuerzas creadoras presentes en cada ser para traer la manifestación de lo que se decreta. Se dice que “Yo soy” pone en marcha los atributos divinos de cada ser para realizar esta manifestación. Esto no es tan cierto como yo lo pude corroborar con mi propia experiencia. Luego de cierto tiempo pude entender plenamente el porqué esto no es tan verdadero. Lo cierto es que si tu decreto no está en coherencia con un deseo verdadero y oportuno de tu ser por mucho que decretes no manifestaras mucho. Si en tu corazón no sientes que te mereces lo que decretas o pides o si sientes en el fondo que no es el momento oportuno o digamos que lo que decretas es más bien un capricho o un antojo no manifestaras nada de lo que decretas. Yo realmente creo que cuando llegue el momento oportuno y cuando sientas que te lo mereces y te des el permiso para lograrlo el deseo interno de la persona manifestara todo aquello que le sea necesario.

La otra discrepancia que tengo es el uso de la visualización de lo que ellos llaman los “rayos”, es decir, el uso los colores primarios y secundarios principales. El color principalmente usado para la visualización es el violeta. Se dice que visualizar el color violeta alrededor de todo nuestro cuerpo devuelve la armonía interna, nos libera del estrés y de pensamientos discordantes. El color violeta es la fusión de los colores rosa que representa el amor y el color azul que representa la voluntad. Juntos ejercen un trabajo que en metafísica se llama transmutación el cual consiste en transformar las energías negativas o de baja vibración en energías positivas o de alta vibración, es decir devolver a nuestro cuerpo tanto mental, emocional y físico la armonía interior.

Mi discrepancia en este caso consiste en que no podemos depender del uso de la visualización de los rayos para estar armoniosos, libres de estrés y alegres. Si piensas que el uso constante de los rayos te devolverá la paz interior estas errado. Si piensas de ese modo serás como el personaje del libro el principito. Este personaje debe vivir cortando los brotes de una planta llamada baobab que crece en su pequeño planeta la cual debe cortar constantemente porque es incapaz de llegar a la raíz para extirparla.

Pues bien no podemos depender del uso de los rayos para lograr la transmutación de nuestros estados indeseables. En este caso yo encontré en el gnosticismo la verdadera manera de extirpar nuestros baobabs interiores. Debemos autoexplorarnos para poder conocer las causas de la generación de estos estados de baja vibración como lo pueden ser el estrés, la tensión, la depresión, la ira, etc. La autoexploración consiste en un trabajo de autoconocimiento. El autoconocimiento es la capacidad que tiene una persona para descubrir las causas internas de sus propios estados de ánimo, defectos y características propias. Desde el conocer las causas de tus propios situaciones podrás trabajar desde ese punto por una solución.

La Metafísica enseña una gran cantidad de cosas que son ciertas pero que no son necesarias en mi opinión para llevar una vida sana, de realización personal, de crecimiento y de felicidad.

Yo realmente dudo de la maestría de estos seres quienes se hacen llamar maestros ascendidos, quienes son los responsables de proyectar esta enseñanza sin haber hecho estas acotaciones a su doctrina.

Conflicto interno: Los demonios

 


Todos llevamos un mundo interior que puede diferir de los roles y rasgos que generalmente mostramos a la sociedad como lo pueden ser los roles de padre o madre, de trabajador, de amigo, de buen ciudadano, de compañero, etc. Generalmente nos creemos para nosotros mismos que solo somos estos roles, que somos buenas personas, que somos adecuados, correctos, etc. pero sin embargo podemos llevar en el inconsciente roles que no son tan buenos, socialmente adecuados o permitidos, que suelen ser más primitivos. 

Podemos notar la actividad de esta zona negada de nuestro ser cuando tenemos impulsos como lo pueden ser sentimientos de depresión, de ira, de agresividad, de vergüenza, impulsos sexuales, etc. 

Podemos o no aceptar incorporar a nuestras vidas cotidianas esta zona oscura pero también podríamos encontrar dificultad emocional en hacerlo debido a que podríamos percibir que estas facetas no son socialmente bien vistas o aceptadas. Por ejemplo, alguien que tenga impulsos de deseo sexual por personas de su mismo sexo por lo general intentarán reprimir su deseo debido al temor de ser identificado como un homosexual y ser discriminado. En dado caso que consientan tener una relación homosexual podrían mantenerla oculta a su círculo social. Otro ejemplo puede ser una persona que reprime expresarle alguien el porqué le cometió un agravio por sentimientos de vergüenza. Estos sentimientos de vergüenza reprimen a la persona el manifestar las razones de su ofensa o agravio y contradictoriamente son estos sentimientos y razones las cuales deben ser expresadas para que la persona obtenga el perdón. 

Estas facetas reprimidas de nuestro ser lucharan por salir a flote y ser incorporadas en la vida social. Esto suele generar una pelea interna del ser que por un lado reprime generalmente por temor y por otro lado necesita manifestar su naturaleza interna negada. Esta lucha puede generar en la persona varias patologías que van desde el miedo, la paranoia, la ansiedad, la depresión, el stress, etc. hasta llegar a extremos como la bipolaridad o la esquizofrenia. Estos sentimientos o impulsos que luchan por salir a flote se convertirán en nuestros demonios los cuales no descansaran en insistirnos que manifestemos estas facetas reprimidas. Estos se volverán más poderosos alimentándose de nuestro rechazo y tarde o temprano cederemos ante su insistencia. 

Yo personalmente abogo por incorporar, en la medida de lo posible, estas facetas a nuestras vidas cotidianas con el objetivo de vivir una vida más completa no solo mostrando a los demás nuestras mejores cualidades sino también aquellas que reprimimos. Esta lucha interna del ser solo tiene por objeto que la persona entienda que debe dejar de mostrar no solo sus mejores cualidades que conforman su máscara ante el mundo sino que debe también incorporar su naturaleza interna reprimida.

Ecuanimidad

 

Es una de las paramitas o perfecciones contempladas en la doctrina budista que se debe cumplir para purificar el karma y vivir una vida sin obstrucciones en el camino al bodhisattva iluminación.
 
Es una de las paramitas con las que más me identifico. Es como el arte de no dejarte perturbar o sobre-excitarte por ningún acontecimiento que te ocurra. 
 
Pero la sabiduría que encierra este paramita es la convicción de que hay que saber aceptar la vida tal cual es debido a que rebelarse ante las situaciones solo trae calamidad. Esto es saber aceptar tu situación económica, tus relaciones, tus amistades, tus condiciones de vida, tu identidad de género, tu preferencia sexual, tu situación emocional, tus limitaciones, tus enfermedades, etc. Hay que saber aceptar para poder desde la aceptación cambiar tu realidad. Si por ejemplo, no aceptas que tienes un defecto de carácter o personalidad no podrás cambiarlo hasta que te convenzas de que lo tienes y este proceso puede ser largo y amargo o doloroso.
 
Pero saber aceptar no siempre es tan fácil. Requiere otras cualidades del ser como por ejemplo la paciencia y la firme relación con Dios o con tu religión.
 
Hay también quien pueda confundir la ecuanimidad con indiferencia y esto no es así porque en la indiferencia no hay aceptación.

Amor y Odio

 
Me he dado cuenta que los seres humanos a veces tendemos a mezclar el amor con el dolor. Nos encantan los dramas, como si amar fuera un combate o algo que se le gana a otra persona. O como que si esa persona que amamos fuese la única oportunidad de amar con tal intensidad. Nos engañamos. Tendemos a tolerar y conservar relaciones por mas tormentosas que sean.

Esto se vuelve peor cuando permitimos que esa persona que amamos nos manipule psicológicamente para llevarnos hacia donde esa persona quiere. Tal vez esa manipulación puede ser de carácter sexual.

A veces invertimos sentimientos que no son correspondidos con la intensidad deseada y aun asi conservamos esa relación.

A veces también podemos confundir el amar con el necesitar. Este tipo de amor es bajo y muchas veces no es capaz de hacer ciertos sacrificios por la felicidad de nuestro amado.

El amor no tiene por que ser asi. El amor florece y debe ser a mi juicio libre y espontáneo. Si vemos que a pesar de nuestros intentos por conciliar las diferencias no podemos llegar a acuerdos debemos dejar ir a esa persona por su camino. Si vemos que ese a quien amamos es más feliz o dichoso con otra persona debemos dejar ir a esa persona por su camino. No deberíamos enfrascarnos en una relación de amor y odio por miedo de no encontrar en el futuro a otra persona que nos llene de la misma manera. Para toda demanda hay siempre una oferta y para cualquier oferta hay siempre demanda. Ya encontraremos a su debido tiempo alguien que llene ese espacio dejo otra persona.

Etapas de la individuación

  Según una teoría del famoso psicólogo suizo Carl Jung todos los seres humanos poseemos una área en nuestra psique a la que el denomino “ ...