Proposito

Destino este blog a abordar temas de inteligencia emocional como lo pueden ser la ira, el rencor, la preocupación, el miedo, la ansiedad, la depresión, la soberbia, etc. Yo fui estudiante de varias escuelas de conocimiento espiritual, pero a pesar de que aprendí valiosas lecciones me di cuenta que no son tan necesarias. Ahora me dedico exclusivamente a la inteligencia emocional porque me percate que gestionando bien las emociones podemos lograr más altos niveles de felicidad tanto material como espiritual. Espero que encuentren este blog algo de ayuda que puedan necesitar en sus vidas. Desliza hacia abajo al final de la barra derecha para encontrar el enlace a mi libro. Gracias por leer. Mi correo electrónico es: latidoprofundo.ven@gmail.com

Las falencias de la Metafísica

 


Yo fui estudiante de Metafísica por alrededor de 5 años y he adquirido, a lo largo del tiempo, varias discrepancias con sus métodos, practicas y enseñanzas esto debido en parte a mi relación con otras escuelas de sabiduría como por ejemplo el Gnosticismo. Estas discrepancias son casualmente con dos de los pilares principales de esta doctrina como lo son el decreto y la visualización.

Mi primera discrepancia es con el uso del decreto. Se dice en la Metafísica que el uso del decreto “Yo soy …” acompañado con lo que se desea lograr pone en funcionamiento todas las fuerzas creadoras presentes en cada ser para traer la manifestación de lo que se decreta. Se dice que “Yo soy” pone en marcha los atributos divinos de cada ser para realizar esta manifestación. Esto no es tan cierto como yo lo pude corroborar con mi propia experiencia. Luego de cierto tiempo pude entender plenamente el porqué esto no es tan verdadero. Lo cierto es que si tu decreto no está en coherencia con un deseo verdadero y oportuno de tu ser por mucho que decretes no manifestaras mucho. Si en tu corazón no sientes que te mereces lo que decretas o pides o si sientes en el fondo que no es el momento oportuno o digamos que lo que decretas es más bien un capricho o un antojo no manifestaras nada de lo que decretas. Yo realmente creo que cuando llegue el momento oportuno y cuando sientas que te lo mereces y te des el permiso para lograrlo el deseo interno de la persona manifestara todo aquello que le sea necesario.

La otra discrepancia que tengo es el uso de la visualización de lo que ellos llaman los “rayos”, es decir, el uso los colores primarios y secundarios principales. El color principalmente usado para la visualización es el violeta. Se dice que visualizar el color violeta alrededor de todo nuestro cuerpo devuelve la armonía interna, nos libera del estrés y de pensamientos discordantes. El color violeta es la fusión de los colores rosa que representa el amor y el color azul que representa la voluntad. Juntos ejercen un trabajo que en metafísica se llama transmutación el cual consiste en transformar las energías negativas o de baja vibración en energías positivas o de alta vibración, es decir devolver a nuestro cuerpo tanto mental, emocional y físico la armonía interior.

Mi discrepancia en este caso consiste en que no podemos depender del uso de la visualización de los rayos para estar armoniosos, libres de estrés y alegres. Si piensas que el uso constante de los rayos te devolverá la paz interior estas errado. Si piensas de ese modo serás como el personaje del libro el principito. Este personaje debe vivir cortando los brotes de una planta llamada baobab que crece en su pequeño planeta la cual debe cortar constantemente porque es incapaz de llegar a la raíz para extirparla.

Pues bien no podemos depender del uso de los rayos para lograr la transmutación de nuestros estados indeseables. En este caso yo encontré en el gnosticismo la verdadera manera de extirpar nuestros baobabs interiores. Debemos autoexplorarnos para poder conocer las causas de la generación de estos estados de baja vibración como lo pueden ser el estrés, la tensión, la depresión, la ira, etc. La autoexploración consiste en un trabajo de autoconocimiento. El autoconocimiento es la capacidad que tiene una persona para descubrir las causas internas de sus propios estados de ánimo, defectos y características propias. Desde el conocer las causas de tus propios situaciones podrás trabajar desde ese punto por una solución.

La Metafísica enseña una gran cantidad de cosas que son ciertas pero que no son necesarias en mi opinión para llevar una vida sana, de realización personal, de crecimiento y de felicidad.

Yo realmente dudo de la maestría de estos seres quienes se hacen llamar maestros ascendidos, quienes son los responsables de proyectar esta enseñanza sin haber hecho estas acotaciones a su doctrina.

Conflicto interno: Los demonios

 


Todos llevamos un mundo interior que puede diferir de los roles y rasgos que generalmente mostramos a la sociedad como lo pueden ser los roles de padre o madre, de trabajador, de amigo, de buen ciudadano, de compañero, etc. Generalmente nos creemos para nosotros mismos que solo somos estos roles, que somos buenas personas, que somos adecuados, correctos, etc. pero sin embargo podemos llevar en el inconsciente roles que no son tan buenos, socialmente adecuados o permitidos, que suelen ser más primitivos. 

Podemos notar la actividad de esta zona negada de nuestro ser cuando tenemos impulsos como lo pueden ser sentimientos de depresión, de ira, de agresividad, de vergüenza, impulsos sexuales, etc. 

Podemos o no aceptar incorporar a nuestras vidas cotidianas esta zona oscura pero también podríamos encontrar dificultad emocional en hacerlo debido a que podríamos percibir que estas facetas no son socialmente bien vistas o aceptadas. Por ejemplo, alguien que tenga impulsos de deseo sexual por personas de su mismo sexo por lo general intentarán reprimir su deseo debido al temor de ser identificado como un homosexual y ser discriminado. En dado caso que consientan tener una relación homosexual podrían mantenerla oculta a su círculo social. Otro ejemplo puede ser una persona que reprime expresarle alguien el porqué le cometió un agravio por sentimientos de vergüenza. Estos sentimientos de vergüenza reprimen a la persona el manifestar las razones de su ofensa o agravio y contradictoriamente son estos sentimientos y razones las cuales deben ser expresadas para que la persona obtenga el perdón. 

Estas facetas reprimidas de nuestro ser lucharan por salir a flote y ser incorporadas en la vida social. Esto suele generar una pelea interna del ser que por un lado reprime generalmente por temor y por otro lado necesita manifestar su naturaleza interna negada. Esta lucha puede generar en la persona varias patologías que van desde el miedo, la paranoia, la ansiedad, la depresión, el stress, etc. hasta llegar a extremos como la bipolaridad o la esquizofrenia. Estos sentimientos o impulsos que luchan por salir a flote se convertirán en nuestros demonios los cuales no descansaran en insistirnos que manifestemos estas facetas reprimidas. Estos se volverán más poderosos alimentándose de nuestro rechazo y tarde o temprano cederemos ante su insistencia. 

Yo personalmente abogo por incorporar, en la medida de lo posible, estas facetas a nuestras vidas cotidianas con el objetivo de vivir una vida más completa no solo mostrando a los demás nuestras mejores cualidades sino también aquellas que reprimimos. Esta lucha interna del ser solo tiene por objeto que la persona entienda que debe dejar de mostrar no solo sus mejores cualidades que conforman su máscara ante el mundo sino que debe también incorporar su naturaleza interna reprimida.

Ecuanimidad

 

Es una de las paramitas o perfecciones contempladas en la doctrina budista que se debe cumplir para purificar el karma y vivir una vida sin obstrucciones en el camino al bodhisattva iluminación.
 
Es una de las paramitas con las que más me identifico. Es como el arte de no dejarte perturbar o sobre-excitarte por ningún acontecimiento que te ocurra. 
 
Pero la sabiduría que encierra este paramita es la convicción de que hay que saber aceptar la vida tal cual es debido a que rebelarse ante las situaciones solo trae calamidad. Esto es saber aceptar tu situación económica, tus relaciones, tus amistades, tus condiciones de vida, tu identidad de género, tu preferencia sexual, tu situación emocional, tus limitaciones, tus enfermedades, etc. Hay que saber aceptar para poder desde la aceptación cambiar tu realidad. Si por ejemplo, no aceptas que tienes un defecto de carácter o personalidad no podrás cambiarlo hasta que te convenzas de que lo tienes y este proceso puede ser largo y amargo o doloroso.
 
Pero saber aceptar no siempre es tan fácil. Requiere otras cualidades del ser como por ejemplo la paciencia y la firme relación con Dios o con tu religión.
 
Hay también quien pueda confundir la ecuanimidad con indiferencia y esto no es así porque en la indiferencia no hay aceptación.

Amor y Odio

 
Me he dado cuenta que los seres humanos a veces tendemos a mezclar el amor con el dolor. Nos encantan los dramas, como si amar fuera un combate o algo que se le gana a otra persona. O como que si esa persona que amamos fuese la única oportunidad de amar con tal intensidad. Nos engañamos. Tendemos a tolerar y conservar relaciones por mas tormentosas que sean.

Esto se vuelve peor cuando permitimos que esa persona que amamos nos manipule psicológicamente para llevarnos hacia donde esa persona quiere. Tal vez esa manipulación puede ser de carácter sexual.

A veces invertimos sentimientos que no son correspondidos con la intensidad deseada y aun asi conservamos esa relación.

A veces también podemos confundir el amar con el necesitar. Este tipo de amor es bajo y muchas veces no es capaz de hacer ciertos sacrificios por la felicidad de nuestro amado.

El amor no tiene por que ser asi. El amor florece y debe ser a mi juicio libre y espontáneo. Si vemos que a pesar de nuestros intentos por conciliar las diferencias no podemos llegar a acuerdos debemos dejar ir a esa persona por su camino. Si vemos que ese a quien amamos es más feliz o dichoso con otra persona debemos dejar ir a esa persona por su camino. No deberíamos enfrascarnos en una relación de amor y odio por miedo de no encontrar en el futuro a otra persona que nos llene de la misma manera. Para toda demanda hay siempre una oferta y para cualquier oferta hay siempre demanda. Ya encontraremos a su debido tiempo alguien que llene ese espacio dejo otra persona.

Discusión


Muchas veces se suceden discusiones en las cuales ambas partes no logran llegar a un acuerdo y entender las ideas del otro. Esto es muy notorio en discusiones o debates en asambleas, congresos, etc. Es como si cada parte quisiera imponer su concepción de la realidad sobre el otro pero creo que lo que existe realmente es un deseo inconsciente de dominación o humillación intelectual que ninguno de las partes está dispuesta a someterse o como si uno quisiera validar que el criterio de uno es correcto a través de la aceptación de este por parte de los demás.

No entiendo para qué vale la pena discutir e intentar demostrar a alguien que tu forma de pensar es correcta, si uno piensa que lo es con eso debería ser suficiente para uno. Sin embargo hay personas que necesitan imponerse sobre los demás. Supongo que este tipo de gente fue tal vez ignorada o despreciada su opinión y forma de pensar en el pasado y necesitan fervientemente tener la razón aunque ellos sepan que están no están en lo correcto para poder sentirse que son tomados en cuenta.

Tratar de debatir o razonar con personas como esas es una pérdida de tiempo puesto que ellos duramente aceptaran humildemente que su opinión no está del todo correcta. Si uno sabe que tiene la razón de nada vale discutir con una persona que no quiere razonar puesto que esto puede conllevar a discusiones, peleas y rencillas. Si uno percibe que la opinión expuesta es incorrecta uno debería aceptarla así ante los demás puesto que hacerlo no es un acto de humillación sino de humildad. Si queremos que acepten un criterio que sabemos que es correcto es necesario aceptar el grado de verdad en las opiniones o afirmaciones del otro.

Es muy frecuente observar políticos afirmando que la gestión del tal o cual mandatario es desastrosa e inservible. Ellos rara vez dirán si alguna gestión fue productiva o adecuada en cierto grado. Pues lo mismo dirán de ellos cuando estén en el poder puesto que no fueron humildes para reconocer los aciertos de su antecesor. Lo que das se devuelve.

A mí me basta con saber que estoy en lo correcto cuando realmente lo estoy. No tengo porque imponerme sobre otro ser para reafirmar mi punto de vista pero debo también reconocer con humildad cuando no estoy en lo correcto.

Karma


El Karma es un termino que nos ha llegado desde varias sistemas de creencias o religiones orientales el cual se interpreta como una ley cósmica de retribución, o de causa y efecto que establece que a pesar de ser libres de elegir por hacer el “bien” o el “mal” debemos hacernos responsables por las consecuencias de nuestras acciones. El karma está en contraposición con las doctrinas abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo); lo más parecido en el cristianismo es el concepto teológico de retribución.

Critico severamente la postura del iglesia católica que les promete el infierno a los “pecadores”, es decir, aquellos que obran desde el “mal” y el cielo a aquellos que obran desde el “bien”. Lo hago porque como persona existencialista que soy trato de encontrar una justificación a aquello que todos los seres humanos calificamos desde una postura ignorante como malo. Me he dado cuenta de que aquello que llamamos “el mal” si tiene un propósito y es algo ya conocido por muchas doctrinas de conocimiento.

El propósito de lo que llamamos “el mal” es enseñarnos a apreciar justamente “el bien” por contraste. Por ejemplo no apreciamos verdaderamente el amor sino cuando estamos desprovistos de este y deprimidos. Aquel que ha estado preso valorara mas apropiadamente la libertad que alguien que no. Aquel que ha conocido la turbulencia de la ira apreciara más justamente la paz. Este es todo el chiste del propósito de aquello que llamamos “el mal”.

Obviamente la gran mayoría queremos llevar vidas armónicas, fructíferas y felices pero pareciera que propia vida se encargara de llevarnos a situaciones en las que no siempre podemos obrar desde el bien con el objetivo de enseñarnos estas lecciones.

Obviamente que quien está atravesando las consecuencias de sus acciones negativas se sentirá mal y muchas veces experimentará incertidumbre del no saber el porqué está teniendo estas vivencias pero, desde la perspectiva de quien ya ha atravesado por su karma encontrara esas vivencias como aleccionantes y necesarias para su crecimiento personal.

Disculparse


Aquel que comete un perjuicio en contra de alguien tiene dos alternativas las cuales son disculparse o no hacerlo. El ego humano puede tener la falsa idea de que disculparse es humillarse. No podría entonces estar más equivocado puesto que disculparse es un acto de humildad y de inteligencia emocional.

Me he dado cuenta a través de mi propia experiencia que la forma más efectiva de disculparse y obtener efectivamente el perdón es explicar a quien perjudique cuales fueron mis motivos y los sentimientos que intervinieron en el momento en que se efectuó aquel perjuicio. Hay que expresar nuestro arrepentimiento. Una disculpa sentida y sincera es capaz de transmutar al instante todo el rencor en el corazón del agraviado. Cuando no se logra el perdón no es muchas veces debido a la carencia de arrepentimiento sino debido a barreras comunicacionales. En este sentido el buen uso del lenguaje y el encontrar y utilizar las palabras más correctas para expresar lo que se quiere dar a entender es esencial si se quiere lograr esta meta.

Debemos pedir perdón aunque pensemos que no vayamos a conseguirlo ya que el simple hecho de disculparse ya es acto de liberación.

Etapas de la individuación

  Según una teoría del famoso psicólogo suizo Carl Jung todos los seres humanos poseemos una área en nuestra psique a la que el denomino “ ...